domingo, 30 de marzo de 2014

Ojalá un huracán pleno de renovación

Supongo que he dejado de saber quien soy, ya ni siquiera me encuentro, ya no soy nadie, ni tampoco alguien. Y empiezo a estar muy cansada, agotada, destrozada y a punto de abandonar de nuevo.
Sin duda necesito un gran cambio que me ayude a ser quien quiero ser, y encontrar sin esperarlo un huracán pleno de renovación; que me aporte esperanza, ilusión y belleza.
Ojalá mañana al despertar entre sollozos descubra que este invierno no ha sido más que una pesadilla, ojalá entender que el destino todavía me estima. Y Sobre todo, ojalá saber que no nos mataremos de amor , porque si ya no puedo sonreír al pensar en ti, entonces me declaro muerta antes de emprender la batalla.

lunes, 3 de marzo de 2014

Cada pequeña taquicardia al oír el leve zumbido de su presencia

Andaba rápido y se la llevaba la vida, huía y no contaba los días, sonreía a las despedidas; aunque en la oscuridad de su alma buscaba una solución a cada lágrima contenida.
De repente, un día se topó con su mirada y olvidó quién era, solo quiso nunca más perderle de vista, quiso abrazarle para recuperar  la paz, poder respirar hondo y ,entonces, derramar una lágrima de felicidad ; quiso obsequiar al mundo con aquella preciosa armonía que le hacía sentir en cada beso. Se sintió viva de nuevo con cada pequeña taquicardia al oír el leve zumbido de su presencia, incluso podía reconocer el olor de su llegada en mitad de la multitud; y también morir de tristeza en todos esos días no vividos, de soledades y compañías anheladas. Experimentó el empaparse piel con piel hasta consumirse en sentimientos.
Y en un instante de lucidez entendió que ya no podría vivir sola nunca más, se murió de rabia por dentro, pero entendió que había saltado al vacío y ya era demasiado tarde para dejar de volar junto a él.